
El alcalde de la ciudad fronteriza, donde se han registrado más de 2,000 asesinatos relacionados con el narcotráfico en los últimos dos años, se refirió a los inmigrantes que delinquen en EEUU y que son deportados después de cumplir sus condenas.
"Les pedimos que aquellos inmigrantes que no sean de Ciudad Juárez sean enviados al Distrito Federal para de ahí ser enviados a sus lugares de origen", dijo durante un foro de funcionarios estadounidenses que se celebra en El Paso.
Hizo hincapié en que cuando estos inmigrantes sean enviados a Ciudad Juárez por los cruces internacionales se notifique a las autoridades mexicanas de sus antecedentes.
Durante el foro de Seguridad Nacional efectuado en la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) al que asistieron la secretaria de Seguridad Nacional de EEUU, Janet Napolitano, y el director nacional de la Patrulla Fronteriza, David Aguilar, entre otros, Reyes Ferriz indicó que Estados Unidos ha deportado este año 7,000 criminales a Juárez, sin que las autoridades mexicanas fueran notificadas.
"Nos están enviando miembros de la Pandilla Azteca y de los Mexicas", expuso y dijo que actualmente tienen en sus cárceles a 2,000 miembros de la primera que delinquieron a su llegada a México.
Luego de la presentación del alcalde mexicano, Napolitano afirmó que buscará cambiar los procedimientos de deportación, y que las autoridades mexicanas serán notificadas cuando estos delincuentes sean repatriados.
Por su parte, el director de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de EEUU, Ronnie A. Carter, denunció que las agencias policiacas mexicanas dificultan los trabajos de rastreo, dirigidos a identificar el origen de las armas estadounidenses decomisadas en México, al entregárselas al ejército de ese país a las 48 horas de haber sido confiscadas.
"No es falta de voluntad, sino el proceso que siguen en México, pero nos entregan la información hasta un año después, y para nosotros cada día cuenta para determinar cómo llegaron esas armas a Mexico", manifestó.
Agregó que Houston, Texas, ocupa el primer lugar de origen de estas armas que son adquiridas en territorio estadounidense y vendidas a organizaciones criminales mexicanas, en tanto que El Paso ocupa el segundo lugar.
"Tan sólo el año pasado se decomisaron 20,000 armas en territorio mexicano que fueron adquiridas en el suroeste de Estados Unidos", puntualizó Carter.
El funcionario sostuvo que la agencia ha colaborado con actividades contra el narcotráfico en junio pasado en Albuquerque, Nuevo México, en la que se decomisaron armas y dinero en efectivo.
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