Por:ComenzandoEldia.com

Decenas de nuevos legisladores decididos a cambiar Washington llegaron al Congreso para enfrentarse con la dura realidad de otro período con un gobierno amargamente dividido ¡Conócelos Aqui!
El 113ra Legislatura del Congreso de Estados Unidos comenzó a sesionar al mediodía, como lo exige la Constitución, en una mezcla de pompa y política. En el Senado, el vicepresidente Joe Biden tomó juramento a los 12 nuevos miembros elegidos en noviembre y los legisladores que fueron reelegidos.
En una señal de cierta diversidad, el Senado tendrá tres hispanos: el senador demócrata Bob Menéndez, de Nueva Jersey; el senador republicano Marco Rubio, de Florida; y uno de los nuevos miembros, el republicano Ted Cruz, de Texas.
Habrá 20 mujeres en la cámara de 100 miembros, el número más alto de la historia.
Las ceremonias se producen luego de una complicada temporada legislativa que cerró un crispado año electoral.
Un acuerdo para evitar el "precipicio fiscal" de grandes aumentos de impuestos y recortes de gastos dividió a los partidos en la votación del día de Año Nuevo, y el fracaso de la Cámara para votar sobre un paquete de ayuda por la supertormenta Sandy antes de la clausura produjo recriminaciones republicanas contra su liderazgo.
"Evidentemente hay mucha resaca de las últimas semanas de este período de sesiones en el nuevo, lo que hace mucho más difícil arrancar de nuevo", dijo el representante republicano de Texas, Kevin Brady.
A pesar de todos los cambios del próximo Congreso, los nuevos jefes son los mismos de antes.
El presidente Barack Obama aseguró un segundo mandato en las elecciones de noviembre, y los demócratas aumentaron su control sobre el Senado para una ventaja de 55 escaños contra 45 de sus rivales, lo que asegura que el senador Harry Reid permanecerá como líder de la cámara.
Los republicanos, por su parte, mantuvieron su mayoría en la Cámara de Representantes, pero tendrán una ventaja menor de 234-199.
El republicano John Boehner enfrentó un par de semanas turbulentas con su díscola bancada, pero parecía a punto de conseguir un nuevo mandato como presidente de la cámara baja.
Hay 12 senadores recién elegidos: ocho demócratas, tres republicanos y un independiente, el ex gobernador de Maine Angus King, quién se alineará con los demócratas.
Decenas de nuevos legisladores decididos a cambiar Washington llegaron al Congreso para enfrentarse con la dura realidad de otro período con un gobierno amargamente dividido ¡Conócelos Aqui!
El 113ra Legislatura del Congreso de Estados Unidos comenzó a sesionar al mediodía, como lo exige la Constitución, en una mezcla de pompa y política. En el Senado, el vicepresidente Joe Biden tomó juramento a los 12 nuevos miembros elegidos en noviembre y los legisladores que fueron reelegidos.
En una señal de cierta diversidad, el Senado tendrá tres hispanos: el senador demócrata Bob Menéndez, de Nueva Jersey; el senador republicano Marco Rubio, de Florida; y uno de los nuevos miembros, el republicano Ted Cruz, de Texas.
Habrá 20 mujeres en la cámara de 100 miembros, el número más alto de la historia.
Las ceremonias se producen luego de una complicada temporada legislativa que cerró un crispado año electoral.
Un acuerdo para evitar el "precipicio fiscal" de grandes aumentos de impuestos y recortes de gastos dividió a los partidos en la votación del día de Año Nuevo, y el fracaso de la Cámara para votar sobre un paquete de ayuda por la supertormenta Sandy antes de la clausura produjo recriminaciones republicanas contra su liderazgo.
"Evidentemente hay mucha resaca de las últimas semanas de este período de sesiones en el nuevo, lo que hace mucho más difícil arrancar de nuevo", dijo el representante republicano de Texas, Kevin Brady.
A pesar de todos los cambios del próximo Congreso, los nuevos jefes son los mismos de antes.
El presidente Barack Obama aseguró un segundo mandato en las elecciones de noviembre, y los demócratas aumentaron su control sobre el Senado para una ventaja de 55 escaños contra 45 de sus rivales, lo que asegura que el senador Harry Reid permanecerá como líder de la cámara.
Los republicanos, por su parte, mantuvieron su mayoría en la Cámara de Representantes, pero tendrán una ventaja menor de 234-199.
El republicano John Boehner enfrentó un par de semanas turbulentas con su díscola bancada, pero parecía a punto de conseguir un nuevo mandato como presidente de la cámara baja.
Hay 12 senadores recién elegidos: ocho demócratas, tres republicanos y un independiente, el ex gobernador de Maine Angus King, quién se alineará con los demócratas.
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El Senado de Estados Unidos aprobó hoy el proyecto de ley de reforma sanitaria, en lo que se supone una victoria para el presidente Barack Obama, que ha definido la reforma como la prioridad de su política interna.
El proyecto impulsado por los demócratas se aprobó con 60 votos a favor y 39 en contra en una votación muy partidista.
En total 58 demócratas y dos senadores independientes votaron a favor. Los republicanos optaron por el "no" por unanimidad.
El vicepresidente de EEUU, Joe Biden, presidió la sesión que el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, definió como "histórica".
La reforma busca ampliar la cobertura sanitaria a 30 millones de estadounidenses.
"Es una victoria para las familias estadounidenses", proclamó el senador demócratas por Montana Max Baucus, quien añadió que "los estadounidenses ganan". La aprobación llega tras meses de un acalorado debate en el Congreso sobre la citada reforma.
El voto de hoy no da el asunto por zanjado, ya que será necesario armonizar la versión del Senado con la que ya aprobó la Cámara de Representantes el pasado 7 de noviembre.
A diferencia de otros países desarrollados Estados Unidos carece de un sistema de cobertura médica universal.
El Censo estadounidense calcula que unos 46,3 millones de los 300 millones de estadounidenses carecían de seguro médico en el año 2008.
A eso se suma el fuerte incremento en los costes sanitarios ya que EEUU destina alrededor del 16,2 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) a gastos sanitarios, casi el doble que la media de países desarrollados.
El Senado de Estados Unidos aprobó hoy el proyecto de ley de reforma sanitaria, en lo que se supone una victoria para el presidente Barack Obama, que ha definido la reforma como la prioridad de su política interna.El proyecto impulsado por los demócratas se aprobó con 60 votos a favor y 39 en contra en una votación muy partidista.
En total 58 demócratas y dos senadores independientes votaron a favor. Los republicanos optaron por el "no" por unanimidad.
El vicepresidente de EEUU, Joe Biden, presidió la sesión que el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, definió como "histórica".
La reforma busca ampliar la cobertura sanitaria a 30 millones de estadounidenses.
"Es una victoria para las familias estadounidenses", proclamó el senador demócratas por Montana Max Baucus, quien añadió que "los estadounidenses ganan". La aprobación llega tras meses de un acalorado debate en el Congreso sobre la citada reforma.
El voto de hoy no da el asunto por zanjado, ya que será necesario armonizar la versión del Senado con la que ya aprobó la Cámara de Representantes el pasado 7 de noviembre.
A diferencia de otros países desarrollados Estados Unidos carece de un sistema de cobertura médica universal.
El Censo estadounidense calcula que unos 46,3 millones de los 300 millones de estadounidenses carecían de seguro médico en el año 2008.
A eso se suma el fuerte incremento en los costes sanitarios ya que EEUU destina alrededor del 16,2 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) a gastos sanitarios, casi el doble que la media de países desarrollados.
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El Senado de Estados Unidos aprobó hoy entregar al Gobierno el control de la producción, venta y publicidad del tabaco, pese a las objeciones de la industria, que se verá obligada así a revelar qué ingredientes usa en sus productos.
La iniciativa promovida por, entre otros legisladores, el demócrata Christopher Dodd, un ex fumador, y similar a una propuesta aprobada el mes pasado por la Cámara de Representantes, concede dicho control a la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por su sigla en inglés).
"Los milagros todavía ocurren. Finalmente el Senado de EE.UU. ha dicho 'no'" a la industria del tabaco, afirmó en una declaración emitida por su oficina el senador demócrata Ted Kennedy, quien no concurrió a la votación debido a que sufre un cáncer cerebral.
Según los expertos, la ley no sólo reducirá el número de muertes causadas por el hábito sino que también significará un ahorro anual de unos 100.000 millones de dólares en costos por atención médica.
Fuentes legislativas explicaron que la ley obligará a la industria tabacalera, que mueve anualmente 89.000 millones de dólares, a declarar de qué están compuestos sus productos, entre los que se incluyen cigarrillos, puros y tabaco de mascar.
Asimismo, el organismo del Gobierno federal estará autorizado para prohibir el uso de sustancias que considere nocivas.
Además, ordena que las tabacaleras aumenten las etiquetas de advertencia en los envoltorios de sus productos e incluyan imágenes sobre los daños para la salud que puede tener el tabaco.
También limitará la publicidad y las empresas tabacaleras deberán eliminar los términos "light", "mild" y "low", a menos que puedan demostrar que los productos que los utilicen son realmente menos nocivos.
El proyecto de ley recibió 79 votos a favor y 17 en contra, y el presidente Barack Obama, quien reconoce que ocasionalmente fuma, ha anunciado que promulgará la ley en cuanto llegue a la Casa Blanca, lo que podría ocurrir la próxima semana, dijeron fuentes legislativas.
Dodd aplaudió el voto a favor de la cámara alta y señaló que "no hay un fumador adulto en este país que desee que sus hijos comiencen a fumar y también hay muchos adultos que desean no haber comenzado jamás".
La aprobación senatorial y la eventual promulgación de la ley constituyen uno de los últimos capítulos en los esfuerzos del Congreso estadounidense por regular la industria del tabaco, que se han arrastrado durante más de una década.
Esos intentos han chocado con las barreras levantadas por la oposición de la industria, en muchos casos por la misma Casa Blanca, así como las que representaban los procedimientos legislativos.
Además, se produce 27 años después de que el director de Salud de EE.UU. emitió el primer informe en el que advirtió que el consumo de cigarrillo era la principal causa de la mortalidad por cáncer en el país.
Hace dos años, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) informó que en Estados Unidos había 43,4 millones de fumadores, lo que equivalía a una de cada cinco personas.
Sin embargo, el bombardeo permanente de advertencias sobre los daños para la salud provocados por el tabaco ha logrado reducir su consumo en el país, según fuentes médicas.
La campaña de concienciación se ha librado sin pausas y actualmente el consumo se prohíbe en todos los edificios del Gobierno y en sitios públicos como restaurantes y estadios.
La aprobación ocurrió después de que un tribunal de apelaciones ratificara un dictamen de una corte inferior que señalaba que durante décadas las empresas mintieron acerca de los verdaderos efectos del tabaco.
Este fallo en segunda instancia añadió que la industria debía modificar algunas frases en la publicidad de las tabacaleras en las que se afirmaba que el producto era "bajo en nicotina", "light" o "ultra light", porque se ha determinado que en realidad no son más saludables.
También indicó que las compañías tenían que publicar "comentarios correctivos" sobre los efectos adversos para la salud de la adicción al tabaco.
El Senado de Estados Unidos aprobó hoy entregar al Gobierno el control de la producción, venta y publicidad del tabaco, pese a las objeciones de la industria, que se verá obligada así a revelar qué ingredientes usa en sus productos.La iniciativa promovida por, entre otros legisladores, el demócrata Christopher Dodd, un ex fumador, y similar a una propuesta aprobada el mes pasado por la Cámara de Representantes, concede dicho control a la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por su sigla en inglés).
"Los milagros todavía ocurren. Finalmente el Senado de EE.UU. ha dicho 'no'" a la industria del tabaco, afirmó en una declaración emitida por su oficina el senador demócrata Ted Kennedy, quien no concurrió a la votación debido a que sufre un cáncer cerebral.
Según los expertos, la ley no sólo reducirá el número de muertes causadas por el hábito sino que también significará un ahorro anual de unos 100.000 millones de dólares en costos por atención médica.
Fuentes legislativas explicaron que la ley obligará a la industria tabacalera, que mueve anualmente 89.000 millones de dólares, a declarar de qué están compuestos sus productos, entre los que se incluyen cigarrillos, puros y tabaco de mascar.
Asimismo, el organismo del Gobierno federal estará autorizado para prohibir el uso de sustancias que considere nocivas.
Además, ordena que las tabacaleras aumenten las etiquetas de advertencia en los envoltorios de sus productos e incluyan imágenes sobre los daños para la salud que puede tener el tabaco.
También limitará la publicidad y las empresas tabacaleras deberán eliminar los términos "light", "mild" y "low", a menos que puedan demostrar que los productos que los utilicen son realmente menos nocivos.
El proyecto de ley recibió 79 votos a favor y 17 en contra, y el presidente Barack Obama, quien reconoce que ocasionalmente fuma, ha anunciado que promulgará la ley en cuanto llegue a la Casa Blanca, lo que podría ocurrir la próxima semana, dijeron fuentes legislativas.
Dodd aplaudió el voto a favor de la cámara alta y señaló que "no hay un fumador adulto en este país que desee que sus hijos comiencen a fumar y también hay muchos adultos que desean no haber comenzado jamás".
La aprobación senatorial y la eventual promulgación de la ley constituyen uno de los últimos capítulos en los esfuerzos del Congreso estadounidense por regular la industria del tabaco, que se han arrastrado durante más de una década.
Esos intentos han chocado con las barreras levantadas por la oposición de la industria, en muchos casos por la misma Casa Blanca, así como las que representaban los procedimientos legislativos.
Además, se produce 27 años después de que el director de Salud de EE.UU. emitió el primer informe en el que advirtió que el consumo de cigarrillo era la principal causa de la mortalidad por cáncer en el país.
Hace dos años, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) informó que en Estados Unidos había 43,4 millones de fumadores, lo que equivalía a una de cada cinco personas.
Sin embargo, el bombardeo permanente de advertencias sobre los daños para la salud provocados por el tabaco ha logrado reducir su consumo en el país, según fuentes médicas.
La campaña de concienciación se ha librado sin pausas y actualmente el consumo se prohíbe en todos los edificios del Gobierno y en sitios públicos como restaurantes y estadios.
La aprobación ocurrió después de que un tribunal de apelaciones ratificara un dictamen de una corte inferior que señalaba que durante décadas las empresas mintieron acerca de los verdaderos efectos del tabaco.
Este fallo en segunda instancia añadió que la industria debía modificar algunas frases en la publicidad de las tabacaleras en las que se afirmaba que el producto era "bajo en nicotina", "light" o "ultra light", porque se ha determinado que en realidad no son más saludables.
También indicó que las compañías tenían que publicar "comentarios correctivos" sobre los efectos adversos para la salud de la adicción al tabaco.
