Por:ComenzandoEldia.com
Nueva York,N.Y.-Ejecutivos de General Motors (GM) y Chrysler explicarán hoy en una audiencia ante el Senado sus planes para el cierre de poco más de dos mil de sus concesionarios, tras declararse en quiebra para facilitar su reestructuración.
La audiencia contará con la participación del principal ejecutivo de GM, Fritz Henderson, y del presidente de Chrysler, James Press, además de representantes de los concesionarios de algunas localidades.
La vista se producirá dos días después de que GM se acogiera al Capítulo 11 de la ley de bancarrotas de EE.UU. y que, en paralelo, un tribunal federal de Nueva York aprobara la venta de Chrysler a un grupo liderado por la firma italiana Fiat.
GM obtuvo el permiso del Tribunal de Bancarrotas en Manhattan (Nueva York) para vender sus activos después que colapsó bajo deudas por 172.800 millones de dólares y su inadecuación durante décadas a las demandas de los consumidores por vehículos más pequeños y eficientes.
Chrysler y General Motors son junto a Ford los tres gigantes de la industria automotriz de Estados Unidos, y el Gobierno de Washington insiste en que la bancarrota permitirá a GM reestructurarse y salir más fortalecida y competitiva.
En una carta enviada a Henderson y Press, los senadores Jay Rockefeller, demócrata, y Kay Bailey Hutchinson, republicana, indicaron que GM y Chrysler deben dar explicaciones sobre el corto plazo que han dado para el cierre de los concesionarios.
Pero, también quieren saber si las empresas han elaborado un plan para ayudar a las concesionarias a minimizar la pérdida de empleos y hacer frente a este difícil período de transición, según fuentes legislativas.
Al anunciar la bancarrota y reestructuración de GM el lunes, para la cual el Gobierno aportará 30.000 millones de dólares, el presidente Barack Obama dijo que su Administración no estará a cargo del día a día de las operaciones de la empresa, pues esa tarea le corresponde a la junta directiva.
El cierre de los concesionarios, que en el caso de GM podría totalizar 2.600 para 2010, afectará a algunos medios de comunicación que dependen de la venta de anuncios a esas empresas.
Chrysler cuenta en la actualidad con 3.181 concesionarios, en comparación con 4.320 en 2001, y la empresa se reserva el derecho de rechazar la renovación de contratos a 789 de sus concesionarios.
La Asociación Nacional de Concesionarios de Automóviles considera que un cierre "drástico" de los concesionarios, tal como prevé GM, perjudicará a esa empresa, a los consumidores y a la economía en general.
Nueva York,N.Y.-Ejecutivos de General Motors (GM) y Chrysler explicarán hoy en una audiencia ante el Senado sus planes para el cierre de poco más de dos mil de sus concesionarios, tras declararse en quiebra para facilitar su reestructuración.La audiencia contará con la participación del principal ejecutivo de GM, Fritz Henderson, y del presidente de Chrysler, James Press, además de representantes de los concesionarios de algunas localidades.
La vista se producirá dos días después de que GM se acogiera al Capítulo 11 de la ley de bancarrotas de EE.UU. y que, en paralelo, un tribunal federal de Nueva York aprobara la venta de Chrysler a un grupo liderado por la firma italiana Fiat.
GM obtuvo el permiso del Tribunal de Bancarrotas en Manhattan (Nueva York) para vender sus activos después que colapsó bajo deudas por 172.800 millones de dólares y su inadecuación durante décadas a las demandas de los consumidores por vehículos más pequeños y eficientes.
Chrysler y General Motors son junto a Ford los tres gigantes de la industria automotriz de Estados Unidos, y el Gobierno de Washington insiste en que la bancarrota permitirá a GM reestructurarse y salir más fortalecida y competitiva.
En una carta enviada a Henderson y Press, los senadores Jay Rockefeller, demócrata, y Kay Bailey Hutchinson, republicana, indicaron que GM y Chrysler deben dar explicaciones sobre el corto plazo que han dado para el cierre de los concesionarios.
Pero, también quieren saber si las empresas han elaborado un plan para ayudar a las concesionarias a minimizar la pérdida de empleos y hacer frente a este difícil período de transición, según fuentes legislativas.
Al anunciar la bancarrota y reestructuración de GM el lunes, para la cual el Gobierno aportará 30.000 millones de dólares, el presidente Barack Obama dijo que su Administración no estará a cargo del día a día de las operaciones de la empresa, pues esa tarea le corresponde a la junta directiva.
El cierre de los concesionarios, que en el caso de GM podría totalizar 2.600 para 2010, afectará a algunos medios de comunicación que dependen de la venta de anuncios a esas empresas.
Chrysler cuenta en la actualidad con 3.181 concesionarios, en comparación con 4.320 en 2001, y la empresa se reserva el derecho de rechazar la renovación de contratos a 789 de sus concesionarios.
La Asociación Nacional de Concesionarios de Automóviles considera que un cierre "drástico" de los concesionarios, tal como prevé GM, perjudicará a esa empresa, a los consumidores y a la economía en general.
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Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunciará hoy lunes su plan de rescate para el atribulado sector automovilístico del país, informó el viernes la Casa Blanca.
En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que el grupo de trabajo para el sector automotor se reunió para dar los últimos toques a la propuesta y Obama la presentará hoy lunes.
El objetivo del plan, explicó Gibbs, es lograr un "sector viable", aunque matizó que la viabilidad dependerá de una reestructuración "que le permita competir en un clima económico global muy cambiado, y hacerlo sin recurrir continuamente a la ayuda del Gobierno".
El mandatario estadounidense ya había indicado el jueves que haría un anuncio en este sentido a lo largo de los próximos días.
En una sesión de preguntas y respuestas con los votantes a través de Internet, Obama señaló que el modelo de negocio del sector estadounidense del motor "no es viable", por lo que consideró necesaria una reforma profunda.
"Si no están dispuestos a hacer los cambios y las reestructuraciones necesarias, no estoy dispuesto a despilfarrar el dinero del contribuyente", declaró.
Por lo tanto, agregó, el plan de rescate "dependerá de su voluntad de adoptar cambios bastante drásticos".
La Casa Blanca constituyó en febrero un grupo de trabajo especial para el sector del motor, que ha pasado de vender 16 millones de unidades nuevas al año a nueve millones.
Dos de los "Tres Grandes" de Detroit, General Motors y Chrysler, han pedido 21.600 millones de dólares en asistencia federal, además de los préstamos de emergencia valorados en 17.400 millones de dólares que se les concedieron en diciembre.
El tercer gigante automovilístico, Ford, ha indicado que puede hacer frente a la crisis sin recurrir a la ayuda del Gobierno
En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que el grupo de trabajo para el sector automotor se reunió para dar los últimos toques a la propuesta y Obama la presentará hoy lunes.
El objetivo del plan, explicó Gibbs, es lograr un "sector viable", aunque matizó que la viabilidad dependerá de una reestructuración "que le permita competir en un clima económico global muy cambiado, y hacerlo sin recurrir continuamente a la ayuda del Gobierno".
El mandatario estadounidense ya había indicado el jueves que haría un anuncio en este sentido a lo largo de los próximos días.
En una sesión de preguntas y respuestas con los votantes a través de Internet, Obama señaló que el modelo de negocio del sector estadounidense del motor "no es viable", por lo que consideró necesaria una reforma profunda.
"Si no están dispuestos a hacer los cambios y las reestructuraciones necesarias, no estoy dispuesto a despilfarrar el dinero del contribuyente", declaró.
Por lo tanto, agregó, el plan de rescate "dependerá de su voluntad de adoptar cambios bastante drásticos".
La Casa Blanca constituyó en febrero un grupo de trabajo especial para el sector del motor, que ha pasado de vender 16 millones de unidades nuevas al año a nueve millones.
Dos de los "Tres Grandes" de Detroit, General Motors y Chrysler, han pedido 21.600 millones de dólares en asistencia federal, además de los préstamos de emergencia valorados en 17.400 millones de dólares que se les concedieron en diciembre.
El tercer gigante automovilístico, Ford, ha indicado que puede hacer frente a la crisis sin recurrir a la ayuda del Gobierno
