BAGDAD (AP)
-- Una oleada de estallidos de coches bomba en Irak sacudió cinco
mezquitas chiíes cuando los creyentes salían de las oraciones del
viernes, lo que dejó al menos 23 muertos, dijeron las autoridades.
La
llamativa cadena de atentados -cuatro en Bagdad y uno en el norte del
país- es la más reciente que perpetran los insurgentes con el fin de
socavar los esfuerzos del gobierno chií por afianzar la seguridad en
todo el país.
Nadie se adjudicó de inmediato
la responsabilidad por los ataques explosivos, pero tenían el sello
característico de la rama de al-Qaida en Irak.
Ese
grupo suní, conocido como Estado Islámico de Irak, recurre con
frecuencia a coches bomba, atacantes suicidas y explosiones coordinadas
de bombas a fin de sembrar el miedo entre los chiíes y erosionar la
confianza en el gobierno del primer ministro Nuri al-Maliki.
En
el primero de los atentados en Bagdad, un coche estacionado hizo
explosión en el vecindario Jihad, en el oeste de la ciudad, lo que causó
la muerte de siete feligreses e hirió a 25, dijo un policía.
Otro
estallido, en el vecindario de Qahira, en el este, dejó cuatro muertos y
unos 20 heridos, mientras que en uno más perdieron la vida tres
personas y 15 quedaron heridas en el distrito de Zafaraniya.
Un cuarto coche bomba estalló en el vecindario de Binook, en el noreste, con resultado de cinco muertos y 14 heridos.
Tres
autoridades de salud en Bagdad confirmaron las cifras de víctimas. Los
funcionarios solicitaron el anonimato porque no están autorizados a
hacer declaraciones a la prensa.
En la ciudad
norteña de Kirkuk, 290 kilómetros (180 millas) al norte de Bagdad, un
atacante suicida condujo su vehículo cargado de explosivos contra un
grupo de fieles que salían de una mezquita al concluir las oraciones del
viernes.
En ese atentado tres personas perdieron la vida y unas 70 resultaron heridas, según el coronel Najat Hassan de la policía.
Un funcionario provisional de salud, Sidiq Omar Rasool, confirmó la cifra de víctimas en Kirkuk.
Otras
siete personas resultaron heridas en ataques ocurridos en el poblado de
Muqdadiya, unos 90 kilómetros (60 millas) al norte de Bagdad, dijo el
funcionario, que solicitó el anonimato porque no está autorizado a hacer
declaraciones a la prensa.
La violencia se ha
agudizado desde que la lucha entre suníes y chiíes puso al país al
borde de la guerra civil en 2006 y 2007. En la actualidad la insurgencia
suní perpetra ocasionalmente atentados contra los chiíes, a los que
consideran herejes.
El viernes es un día que
los extremistas suelen aprovechar para cometer atentados explosivos
porque muchas personas, principalmente hombres y jóvenes, llenan las
mezquitas del país para escuchar los sermones islámicos tradicionales y
participar en oraciones comunales.
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El periodista de The Associated Press, Qassim Abdul-Zahra, contribuyó a este despacho.
© 2013, La Prensa Asociada.

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