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MEXICO (AP) -- Arqueólogos mexicanos descubrieron el mayor
número de cráneos jamás encontrados en una ofrenda en el templo más
sagrado del imperio azteca.
El descubrimiento
anunciado el viernes revela nuevas maneras en que esa civilización
precolombina utilizaba los cráneos en rituales en el Templo Mayor de la
Ciudad de México, dijeron los expertos. Ahí era donde se realizaron las
ceremonias aztecas más importantes de 1325 hasta la conquista española
en 1521.
Los 50 cráneos fueron encontrados en
una piedra de sacrificios. Cinco estaban debajo de la piedra y cada uno
tenía hoyos en ambos lados, lo que indica que fueron colocados en un
tzompantli, una especie de empalizada de madera donde se exponían los
cráneos.
El arqueólogo Raúl Barrera del
Instituto Nacional de Antropología e Historia dijo que al parecer los
otros 45 cráneos fueron arrojados sobre la piedra.
El
equipo de arqueólogos desenterró los cráneos y mandíbulas en agosto.
Los encontraron mientras renovaban una sección del Templo Mayor.
Los
arqueólogos creen que los 45 cráneos pertenecían a hombres y mujeres de
entre 20 y 35 años y pudieron ser desenterrados de otros sitios y luego
vueltos a enterrar ahí, dijo Barrera.
En
agosto pasado, el gobierno mexicano anunció que los expertos habían
hallado un entierro humano sin precedentes en otro sitio en el mismo
templo en el que el esqueleto de una mujer joven, posiblemente
sacrificada en personificación de una diosa, estaba rodeada de pilas de
casi 1.800 huesos.
Otro hallazgo inusual a
mediados de este año fue el "árbol sagrado", que parece un tronco de
roble que emerge de un pozo y que según los expertos fue traído de una
región montañosa para un ritual.
Los cráneos
mostrados el viernes a los medios de comunicación estaban en buenas
condiciones aunque agrietados en los costados, quizá a causa de la
estaca de madera que los atravesaba para que pudieran ser colocados en
el tzompantli.
Barrera dijo que la pieza fundamental en este descubrimiento fue la piedra de sacrificios, que parece una lápida gris.
"Debajo
de esta piedra sacrificial se encontró una ofrenda de cinco cráneos. Se
les colocaba una estaca", dijo. "Estos hallazgos son muy importantes".
La
arqueóloga Susan Gillespie de la Universidad de Florida, quien no
estuvo involucrada en la excavación, dijo que le llamó la atención que
los cráneos que habían estado en el tzompantli fueran enterrados por
separado.
"Eso ofrece información más bien
nueva sobre el uso y reuso de cráneos para rituales en el Templo Mayor",
dijo Gillespie vía correo electrónico.
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Adriana Gómez Licón está en Twitter como: http://twitter.com/agomezlicon
© 2012, La Prensa Asociada.

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