
“La ropa es la expresión de un sueño imposible“, confesó Miuccia Prada en el backstage del desfile. La diseñadora, que presentó este jueves su colección para la próxima primavera- verano 2013, arrancó el desfile con diseños negros que se fueron abriendo a la luz.
El escenario dibujado por Miuccia Prada
parecía el boceto de un mito: una especie de cuadrilátero laberíntico
que serpentea en distintas calles por las que vagan modelos condenadas a
no encontrarse nunca, en una especie de loop eterno.
El patrón que siguen es perverso:
descienden una escalera de escalones demasiado altos con una mirada
indescifrable y un punto altanero bajo intelectuales gafas de pasta
–como quien tiene asumido su destino y le mira frente a frente– y
dibujan con sus pasos el recorrido por las calles, marcando los ángulos,
caminando con la parsimonia de quien sabe que nadie detendrá sus pasos.


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